miércoles, 11 de junio de 2014

LA CIENCIA FORMAL Y SUS PELIGROS: KARL POPPER



DECIMA SEMANA
PRIMERA LECTURA

LA CIENCIA FORMAL Y SUS PELIGROS
KARL POPPER


Un científico comprometido en un investigación, pongamos por caso en física, puede atacar su problema de manera directa. Porque ya existe una estructura de las doctrinas científicas; y con ella, una situación de los problemas generalmente aceptada.

Parece bastante claro que el pasaje citado describe la situación normal de un científico de manera muy similar a la de Kuhn. Esto se asemeja mucho a uno de los puntos principales de Kuhn. Que la ciencia normal, como él la llama, o el trabajo normal de un científico, presuponen una estructura de supuestos ya organizada, o una teoría, o un programa de investigación, que la comunidad de científicos necesita para poder discutir racionalmente su trabajo.

Esto demuestra que uno nunca lee o entiende un libro salvo con la ayuda de expectativas definidas que se encuentran en la propia mente. Las dos críticas principales de Kuhn son muy importantes. La primera de estas críticas es, brevemente, que yo he pasado por alto completamente lo que Kuhn llama ciencia normal y que he estado ocupado exclusivamente en describir lo que Kuhn llama investigación extraordinaria o ciencia extraordinaria.

La ciencia normal en el sentido de Kuhn existe. Es la actividad de los profesionales no revolucionarios, o, dicho con mas precisión, no demasiado críticos; del estudioso de la ciencia que acepta el dogma dominante del momento: que no desea desafiarlos; y que acepta una teoría revolucionaria nueva solo si casi todos los demás están dispuestos a aceptarla , si se pone de moda.

Al científico normal, tal como lo describe Kuhn se le ha enseñado mal. Se le ha enseñado dentro de un espíritu dogmatico; ha sido víctima de indoctrinación, se contenta con resolver rompecabezas. El éxito del científico normal consiste, por entero en mostrar que la teoría dominante puede ser adecuada y satisfactoriamente aplicada para alcanzar la solución del rompecabezas.

Lo que quiero indicar es que pocos, si es que hay alguno, de los científicos de los que la historia de la ciencia guarda memoria fueron científicos normales en el sentido de Kuhn. En otras palabras, estoy en desacuerdo con Kuhn acerca de algunos hechos históricos y acerca de lo característicos de la ciencia.

Difícilmente puede haber una ciencia menos revolucionaria que la botánica descriptiva. Estos problemas descriptivos fuerzan al botánico a un tratamiento experimental y le llevan a una fisiología de las plantas, y de este modo a una ciencia teórica y experimental. Las etapas de estas transiciones se funden casi imperceptiblemente y en cada etapa más que rompecabezas surgen problemas genuinos.

En conexión con el problema de la materia, más específicamente, hemos tenido al menos 3 teorías dominantes en competencia desde la antigüedad: las teorías atomistas y aquellas teorías que intentaban combinar las dos si bien considero que el descubrimiento de Kuhn de lo que él llama ciencia normal es de la mayor importancia, no estoy de acuerdo en que la historia de la ciencia de apoyo a su doctrina, de que normalmente tenemos una teoría dominante – un paradigma -  en cada dominio científico , y que la historia de la ciencia consiste en una sucesión de teorías dominantes, en la que hay intercalados periodos revolucionarios de ciencia extraordinaria; periodos que el describe como si la comunicación entre los científicos se hubiese venido abajo debido a la ausencia de una teoría dominante.

Kuhn parece proponer la tesis de que la lógica de la ciencia tiene poco interés y ningún poder explicativo para el historiador de la ciencia. Viniendo de Kuhn, esta tesis me parece casi tan paradójica como lo fue la tesis, yo no hago hipótesis que Newton expuso en su óptica. Porque así como Newton empleaba hipótesis, Kuhn emplea la lógica y no meramente para argumentar, si no precisamente en el mismo sentido en el que yo hablo de la lógica del descubrimiento. La lógica de Kuhn es la lógica del relativismo histórico.

Kuhn considera que la racionalidad de la ciencia presupone la aceptación de un marco general común. Considera que la racionalidad depende de algo así como un lenguaje común y un conjunto común de presuposiciones. Considera que la discusión racional y la crítica racional, solo son posibles si estamos de acuerdo sobre los puntos fundamentales.

Esta es una tesis ampliamente aceptada y que ciertamente está de moda: la tesis del relativismo. Y es una tesis lógica. El punto central es que siempre es posible una discusión crítica y una comparación de los varios marcos general. No es sino un dogma – un peligroso dogma – el que los distintos marcos generales sean como lenguajes mutuamente intraducibles. El hecho es que incluso lenguajes totalmente diferentes (Como el inglés y el hopi, o el chino) no son intraducibles, y que hay muchos hopis o chinos que dominan el inglés.

El mito del marco general es, en nuestro tiempo, el baluarte central del irracionalismo. Mi contra tesis es simplemente que lo que es una dificultad lo exagera en imposibilidad. Admito que una revolución intelectual parece a menudo una conversación religiosa.

De modo que en la ciencia y por así en la teología, siempre es posible una comparación crítica de las teorías que están en competencia, de los marcos generales que están competencia. Y la negación de esta posibilidad es un error. En la ciencia (y solo en la ciencia) podemos decir que hemos hecho genuino progreso, que sabemos más que sabíamos antes.

Así, la diferencia entre Kuhn y yo se remonta, fundamentalmente a la lógica. Verdaderamente, como he tenido ocasión de explicar en otro lugar, el conocimiento científico puede ser considerado como carente de sujeto. El objetivo es encontrar teorías que, a la luz de la discusión crítica, se acerquen más a la verdad. De hecho, la sociología y la psicología, si se las compara con la física, están asaltadas por modas y por dogmas no sujetos a control.


Resumido por : José Quiñonez

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